Month: November 2017

¿Culpable o inocente?

Nunca lo he reconocido frente a él y dudo mucho hacerlo algún día, pero hoy puedo sincerarme con ustedes, gente desconocida, que nunca sabrá quién soy, o al menos eso espero. Pero quiero que mientras leen esta historia sean mi juez y verdugo, que se pongan en los zapatos necesarios y me declaren culpable o inocente, que decidan si él estaba en todo su derecho, si fue el karma haciendo de las suyas o sólo se puso la balanza en orden.

Mi ahora exnovio y yo decidimos tomar unas vacaciones de emergencia para recuperar nuestra relación, la cual estaba fracturada debido a deslices míos y los celos de él, los cuales eran justificados, pero quizá se sobrepasó un poco. Buscamos vuelos baratos para irnos a alguna playa, donde pasaríamos todo un fin de semana solos, encendiendo la llama del amor. Pero todo salió mal, desde que estábamos en el avión. Al lado de nuestros asientos, cruzando el pasillo, había un grupo de tres chicos, quienes hacían bromas y se contaban chistes, reían y disfrutaban del vuelo, incluso nos dirigían miradas. Fue ahí cuando los celos de mi pareja se hicieron presentes. No sé si por la historia pasada, pues en dos ocasiones el mes pasado, me descubrió besándome con dos hombres, yo lo dije que sólo habían sido besos y que no pasó a mayores, que no podía ser infidelidad, vaya defensa tan patética la mía. Pero me perdonó y ahora hacemos este viaje para reencontrarnos. Cuando volvieron sus celos en el avión, me molesté, pues creí que estaba exagerando y me fui a encerrar un largo rato al baño. Al salir, uno de los jóvenes que estaban junto a nosotros, me esperaba afuera y me dijo que si necesitaba ayuda con mi noviecito no dudara en pedírsela. Quizá sus celos no eran tan injustificados. Me negué y fui a mi asiento.

Ya no era la misma relación de antes, no podíamos reírnos como solíamos hacerlo y en el aire se respiraba hostilidad por ambas partes. Era insoportable, así que lo abandoné diciéndole que no soportaba el ambiente y prefería estar un rato sola, y así me dirigí al bar. Después de unos tragos comencé a bailar y jugar con un grupo de universitarios, por fin me estaba divirtiendo. Por un momento imaginé que mi novio pasaría junto a la alberca y vería lo que estaba sucediendo, lo que significaría el fin de nuestra relación, pero esa decisión se tomaría esa misma noche.

Cuando uno de los chicos con los que convivía intentó besarme, supe que era el momento de irme. Los dejé y fui a buscar a mi novio al cuarto. La puerta estaba cerrada con llave, así que supuse que no estaba y fui a pedir una de repuesto a la recepción. Me la dieron y al entrar ahí estaba él con una jovencita, desnudos en la cama. Ella corrió despavorida al baño y él abrió los ojos tan grandes y se quedó en silencio. Lo insulté, le dije hasta de lo que se iba a morir y terminé todo, culpando su infidelidad de todo. Jamás volví a saber de él y aunque me muero de ganas de volver a verlo, no puedo soportar el hecho de que quizá yo lo halla orillado a hacer lo que hizo, y aun así lo culpé de todos nuestros problemas.